Los vecinos salvan la fuente de la plaza Catalunya de Terrassa

LA VANGUARDIA, 10/01/2013

Los vecinos salvan la fuente de la plaza Catalunya de Terrassa

LLa asociación de vecinos llega a un acuerdo con el Ayuntamiento para arreglar el surtidor, que está a punto de cumplir 30 años | Está en muy mal estado y dejó de funcionar en verano

El agua volverá a brotar por la fuente de la plaza Catalunya de Terrassa. Así lo que han acordado en una reunión el ayuntamiento egarense y la Associació de Veïns de la Plaça Catalunya – Escola Industrial. La denuncia proviene de la entidad vecinal, que se queja del creciente vandalismo del barrio y del estado de degradación en el que se encuentra el surtidor desde el verano, cuando dejó de circular el agua.

El presidente de la Associació de Veïns de la Plaça Catalunya – Escola Industrial, Juan Díaz Alba, celebra el éxito del encuentro con los técnicos municipales y el concejal de Manteniment Urbà, Parcs Urbans, Neteja Viària i Recollida i Tractament de Residus, Pedro Domínguez, y afirma que fue un “intercambio de impresiones muy positivo por ambas partes”, ya que el consistorio ha acordado que reparará el surtidor “en un plazo de entre dos y tres meses”. En primer lugar, tendrá que solventar el problema de base que sufre la fuente, por el cual pierde agua y se filtra por el subsuelo. Además de su reapertura, el ayuntamiento se ha comprometido a realizar pequeñas reparaciones como pintar la fuente, cambiar las baldosas y aspersores rotos y, a petición de los vecinos, limitará su acceso con vallas de madera o hierro, para reducir el horario de funcionamiento y poner freno al creciente vandalismo que hay en la plaza.

12.000 euros anuales
Asimismo, el edil explica que, debido a los recortes, el consistorio no puede garantizar el “correcto mantenimiento del surtidor en el futuro”, tal como pedían los vecinos. De hecho, comenta que la emblemática fuente de la plaza Catalunya le cuesta unos 12.000 euros anuales a las arcas municipales. Una cifra que asciende a los 80.000 si se tienen en cuenta las 18 fuentes ornamentales que hay en Terrassa. Ante esta elevada cantidad el consistorio empezó a trabajar, a finales de año, en un nuevo proyecto para sustituir algunas fuentes de la ciudad por infraestructuras más baratas como parques infantiles, que “si bien precisan una fuerte inversión inicial, a la larga se amortizan y resultan menos costosas de mantener”. Sin embargo, Domínguez afirma que “ha habido una cierta precipitación en el encuentro con los vecinos después de que se hablara de la posible eliminación de la fuente antes de terminar el proyecto definitivo”.

En todo caso, Pedro Domínguez explica que el ayuntamiento seguirá trabajando en el estudio de substitución de algunas fuentes ornamentales demasiado caras de mantener para poderlo presentar y consensuar con las correspondientes entidades vecinales. “Si bien hemos visto que la fuente de la plaza Catalunya es fundamental e insustituible para la asociación de vecinos de la Plaça Catalunya – Escola Industrial, puede que otras entidades vecinales nos acaben pidiendo el cambio de algunas fuentes ornamentales porque ya no tienen una función definida”, explica el concejal.

Centro neurálgico
La fuente ornamental es el epicentro de la plaza Catalunya de Terrassa, un espacio amplio y multicultural que aloja, entre otros, el Centre Aragonès, l’Associació Musulmana de la Mesquita y la escuela Liceu Egara. Se trata, pues, de un importante centro neurálgico que en su uso diario produce muchos residuos que el consistorio elimina con las brigadas de limpieza periódicas y que intensifica en momentos puntuales como festividades locales o celebraciones deportivas, que reúnen gran cantidad de personas hasta muy tarde y acostumbran a provocar numerosos destrozos. Los actos vandálicos son cada vez más frecuentes y contribuyen a dañar espacios comunes como la fuente ornamental, que cumplirá 30 años en 2014 y que constituye uno de los símbolos más preciados del barrio de la Plaça Catalunya – Escola Industrial.

Del encuentro con el ayuntamiento, la asociación de vecinos ha conseguido que, de momento, aumenten los controles de vigilancia tanto por la noche como durante el día, para que el surtidor siga siendo “un emblema por el barrio”. Pero si estos actos persisten podrían acabar provocando su desaparición. Tal como afirma el presidente de la Associació de Veïns de Plaça Catalunya – Escola Industrial, “si faltara la fuente, se perdería una parte vital de la plaza y de nuestro barrio”.